El
acto comunicativo empieza con la vida misma, y asume formas diversas y
complejas. Si bien nuestro planeta se formó hace aproximadamente unos 4500
millones de años, la vida animal empezó hace tan sólo 500 millones de años y el
Homo Sapiens nació hace cerca de 40 mil años apenas. Desde la antigüedad las
personas se comunicaban por medio de señas, sonidos corporales, gruñidos, etc.,
para transmitir mensajes que eran usados para efectuar las ocupaciones
cotidianas como cazar o recolectar comida. Con el tiempo, también era necesario
trasmitir estos conocimientos a su descendencia.
En el Periodo Eolítico (1 millón a 300 mil años a.c.) y del Período
Paleolítico inferior (300 mil a 25 mil años a.c.), nuestros antepasados
comienzan a desarrollar una habilidad rudimentaria pero suficiente para
comunicarse entre sí y dejar huella a su paso. De acuerdo con lo anterior, la
comunicación entre ellos fue por medio de gestos, voces, dibujos y pinturas,
por lo tanto, ni el Hombre de Java (Pitecantropus Erectus) ni el Euranthropus
fueron los primeros que lograron los mayores avances en el desarrollo de algún
proceso de comunicación. Fue el hombre del Eolítico quien encontró determinadas
formas para exteriorizar sus reacciones, utilizando elementos como los
colorantes y las expresiones guturales entre otras formas que la naturaleza
había puesto al alcance para afrontar sus cotidianas y sucesivas experiencias.
Por tanto, podemos afirmar que es de los 10 mil a los 3 mil años a.c. cuando
terminaba el período glaciar y empieza el deambular del homosapiens, que se
inician los mayores intentos de comunicación destinados a convertirse en base
definitiva para la evolución de la humanidad.
Impresión en Roca: Comienza con la escritura en las paredes de
cuevas donde el hombre antiguo vivía. Su finalidad era comunicar qué clase de
animales cazaba o cuáles eran sus ocupaciones para recolectar víveres; también
para describir batallas con otras tribus o luchas con animales feroces que
constituían enemigos a vencer en su lucha diaria por la vida (por ejemplo:
civilización babilónica, egipcia, griega, romana, etc.)
Comunicación Escrita: comenzó con el grabado en piedra por medio de
cinceles y herramientas antiguas. Tenían la finalidad de comunicar acerca de
alguna victoria como en el caso de civilizaciones antiguas. También tenían el
objeto de transmitir mandatos (como los hebreos). Posteriormente, se desarrolló
la técnica de escribir sobre pieles de animales, papiro, algunas clases de
papel, etc., los cuales tenían enrollados para poder usarse.
Impresión en Papiros y Pieles: El desarrollo de esta actividad surgió con la
necesidad de poder transportar y guardar más fácilmente lo escrito y para tener
un mejor manejo al hacer uso de estos escritos al poder enrollarlos eran una
especie de cuadernos pero sin pasta sobre los cuales se escribía a mano, había
personas que tenían ese oficio y al igual que escribían en los rollos,
posteriormente lo hicieron en papel con encuadernación aunque carecían de pasta
y portada, generalmente a los cuales conocemos como códices.
El Alfabeto: el primer elemento, el signo, puede haberse
manifestado en los hombres prehistóricos como en un súbito cambio en la
expresión, un gesto de dolor o de alegría o una señal de prevención que
hubieron de emitir para poder subsistir en el mundo adverso que los rodeaba. En
este sentido, el idioma chino, además de ser el más usado, es también la lengua
viva más antigua del mundo. Por otro lado, el lenguaje escrito más remoto del
que se tenga conocimiento es el Sumerio, originado en Mesopotamia alrededor del
año 3500 a.c., el cual consistía en signos cuneiformes que a su vez
representaban los sonidos de las sílabas. Todo alfabeto consiste en un sistema
de signos gráficos que se utilizan en la escritura; su origen se sitúa en
Fenicia, aunque fue difundido y perfeccionado por la civilización griega,
constituyéndose en el sistema de escritura básico de las culturas modernas.
Imprenta: aunque algunos autores sostienen que el invento
de Gutenberg fue el primer instrumento que permitió la impresión de escritos,
es importante mencionar que muchos años antes, durante el reinado de la
dinastía Chang, en Corea, hacia el siglo XI d.c., un herrero llamado PiShang
descubrió la primera forma conocida de tipografía mediante la impresión de
tipos móviles hechos de madera. Sin embargo, es innegable que la imprenta de
Gutenberg representó el primer mecanismo que permitió la producción de escritos
en serie. Antes de la imprenta, la forma predominante de difusión fueron los
manuscritos; sin embargo, estaban a disposición de muy poca gente, por lo que
no son considerados como un medio masivo de comunicación o de transmisión de
cultura. Los manuscritos se caracterizaban por ser obras de arte anónimas a las
que los autores no marcaron estilos propios y que además, sufrieron constantes
agregados por parte de sus lectores, ya que eran copiados a mano por los
interesados en poseerlos. Si bien la imprenta es un invento creado por
Gutenberg, se le otorga al holandés Laurens Coster la primera impresión de un
libro, utilizando letras móviles de madera. Renacimiento: cuando Gutenberg
inventó la imprenta no llegó a apreciarse con exactitud el real alcance del
descubrimiento, es decir, su significación para el ser humano, ya que esto
ocurrió en la transición de la Edad Media o del Oscurantismo. Por lo que con la
llegada del Renacimiento, se conjuntaron factores políticos, económicos
sociales y culturales del continente europeo. Tales factores enmarcados por la
imprenta, propiciaron que el libro se convirtiera en el instrumento básico para
el desarrollo de la sociedad. En este periodo, la lengua más utilizada en
Europa, fue el latín.


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